LA FISCALÍA PIDE 18 MESES DE PRISIÓN Y MULTA DE 36.500 PARA LOS ARQUITECTOS DE ATRIO

ACUSADOS DE UN DELITO CONTRA EL PATRIMONIO POR DAÑOS EN EL PALACIO DE LOS GOLFINES DE ARRIBA DURANTE LAS OBRAS DEL HOTEL.

La fiscal hace responsables subsidiarios de los daños a la constructora, y a los dueños y promotores del hotel.La fecha del juicio de Tuñón y Mansilla, junto a otros tres acusados, tendrá que fijarla el Juzgado de lo Penal.

13/05/2011 I.BRAVO 

Los posibles daños causados durante la realización de las obras del hotel Atrio en el palacio de los Golfines de Arriba, inmueble de la ciudad monumental cacereña incluido en el catálogo de Bienes de Interés Cultural y declarado Monumento Histórico Nacional, ha motivado la imputación por un presunto delito contra el patrimonio histórico de los arquitectos Emilio Manuel Tuñón Alvarez y Luis Moreno García Mansilla, en su condición de directores de la obra del establecimiento hotelero.
La Fiscalía les acusa de este delito y pide para cada uno de ellos 18 meses de prisión y multa de 36.500 euros. La petición de multa baja a 30.400 euros en caso de que el juez les considerase autores del delito, pero por imprudencia.
Además de a los arquitectos, la fiscal de Urbanismo imputa por el mismo delito, pidiendo la misma pena de prisión, pero una multa de 18.250 euros, a otros tres técnicos participantes en dichas obras. Se trata de Javier Barrado Pereira y José González Barroso, jefes de obra designados por la empresa constructora (la UTE Relais Chateaux, Placonsa-Joca), y el arquitecto técnico Benito Fernández Cabello, designado en su caso por la promotora (la mercantil San Mateo Hotel SL) como director de ejecución de la obra.
Se solicita asimismo que los acusados, de forma conjunta y solidaria, indemnicen a la propiedad del Palacio de los Golfines de Arriba en la cantidad que se determine tras la celebración del juicio, que tendrá lugar en el Juzgado de lo Penal de Cáceres, y cuya fecha aún no ha sido fijada. Y también establece la fiscal en su escrito de acusación que las empresas constructora y promotora "serán responsables civiles subsidiarios" por los actos que los cinco acusados han realizado en el desempeño de sus servicios.

ADVERTENCIAS El proceso que llevará a juicio a los cinco técnicos antes indicados, participantes en las obras del hotel Atrio, que se inauguró a finales del año pasado con categoría de cinco estrellas, se remontan al año 2007, con el inició de su construcción en el espacio comprendido entre las calles Condes, San Mateo y Olmos, en el interior del casco histórico.
Según se recoge en el escrito de acusación, una vez iniciadas las actuaciones constructivas destinadas al futuro hotel, "el ayuntamiento, a través de sus técnicos, ejercitó sus funciones protectores de la legalidad y el patrimonio histórico mediante informes de sus técnicos y reuniones con los responsables de las obras". Y además, "advirtió en todo momento", tanto a la empresa constructora como a la promotora, "la necesidad de extremar las precauciones ante el riesgo de que las vibraciones de la maquinaria que pudiera emplearse afectaran a los edificios colindantes, de reconocido valor histórico".
La fiscal hace constar en su escrito que dicha advertencia fue recordándola el ayuntamiento "de manera expresa y terminante" en cada trámite que se hizo necesario durante las obras; y como prueba de ello incluye referencias de hasta siete informes técnicos o comunicaciones remitidos al respecto entre el 7 de agosto del 2007 y el 31 de marzo del 2008.

LOS DAÑOS "Sin embargo, y a pesar de conocer las advertencias, observaciones e indicaciones, que eran concretas y precisas", la fiscal acusa a los cinco imputados de no atender algunas de ellas, como la necesidad de que el estudio geotécnico abarcara todo el solar para conocer la composición del mismo y, en su caso, modificar el proyecto de ejecución.
"Ninguno de los acusados hizo constar oposición alguna al hecho de que se había condicionado la licencia de obras a un segundo informe geotécnico de la totalidad del solar", ni tampoco "ninguno de ellos puso en conocimiento del ayuntamiento la presencia de roca de mayor dureza que la pizarra, precisamente en la zona colindante con el Palacio de los Golfines de Arriba, asentado en la roca que se pretendía excavar".
Y aún más, "emplearon el martillo percutor sobre la piedra viva sin ningún método que amortiguara las consecuencias de su uso", acusa la fiscal.
Fue como consecuencia del empleo en la obra de la maquina percutora, que entre los días 14 al 17 de julio del 2008 se produjeran vibraciones en el citado palacio, "lo que ocasionó el desprendimiento de partículas de las bóvedas en la zona del restaurante y diferentes grietas en la zona de la torre". Así se hace constar en el escrito de acusación como un hecho probado, pues según se añade para concluir, los daños "cesaron en el momento en que dejó de usarse el martillo percutor" (Su uso lo prohibió el ayuntamiento por resolución de 24 de julio).

PUBLICADO POR EL PERIÓDICA EXTREMADURA

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